Lenguaje no verbal: El sentido del tacto

¿Cómo comunicamos a través del tacto?

El tacto es el primero de los sentidos que desarrolla el ser humano y nos sirve para interactuar con el exterior, tanto para percibir cosas como para comunicarlas.

Por ejemplo: podemos comunicar cariño a través de una caricia u odio a través de un puñetazo, o el típico pellizco que te da tu madre de pequeño cuando dices alguna inconveniencia (te está comunicando que es mejor que te calles…).

Pero además, el tacto es una necesidad básica. Es tan importante para el desarrollo como los alimentos, la ropa o el lugar donde cobijarse.

A principios del s.XX, el psicoanalista Rene Spitz, discípulo de Freud, descubrió que la mortalidad era menor en los niños que recibían caricias y sonrisas. Numerosos estudios posteriores lo han corroborado.

También se han realizado estudios en personas mayores. En algunos por ejemplo un grupo de voluntarios de más de 60 años de edad recibieron masajes durante tres semanas y más tarde aprendieron ellos mismos las técnicas para dar masajes a niños pequeños. Dar masajes, en lugar de recibirlos, tuvo más efectos positivos en los participantes. Los ancianos presentaron menos síntomas de depresión, menores niveles de las hormonas del estrés y se sintieron menos solos. Visitaron menos al médico, tomaron menos café y llamaron por teléfono a amigos y familiares con más frecuencia.

¿Reaccionamos entonces siempre positivamente al tacto?

Pues evidentemente si te dan un puñetazo no, pero sí que tiene efecto siempre.

Según algunos estudios, hasta los más insignificantes contactos físicos tienen notables efectos. Por ejemplo:

-Los camareros que tocan la mano o el hombro de los clientes al traerles el cambio suelen recibir más propina.

-Se hizo un experimento en una biblioteca: le pidieron a la bibliotecaria que tocara sutilmente a 20 alumnos cuando les entregara un libro (remarco: contacto sutil, de menos de 1 segundo y la persona no debe percatarse del toque), tenía que ser amable con todos pero no sonreir a ninguno.

Al salir se les preguntaba a los alumnos si la bibliotecaria fue amable, todos dijeron que sí, y si la bibliotecaria les había sonreído: 17 de los 20 alumnos dijeron que sí, aunque no lo había hecho.

Hicieron también el experimento a la inversa: le pidieron a 20 alumnos que tocaran sutilmente a la bibliotecaria. Después le preguntaron a la bibliotecaria, de tooodos los alumnos que habían ido ese día, de cuáles se acordaba, recordó a los 20 que le habían tocado.

Los toques físicos con las demás personas son anclajes positivos con los demás. Tocar es una forma de hacer que te recuerden ya que implica a nuestra parte más emocional.

 

Entonces..¿debemos ir tocando a la gente?

A ver, tampoco nos lancemos a lo loco, como los políticos, que en época de elecciones se dan baños de masas y se ponen a besar niños, a abrazar y saludar a diestro y siniestro para “contactar con el pueblo”, como si no hubiera un mañana…

Hemos de ser prudentes y tener en cuanta que el contacto físico es una forma de comunicación íntima de los seres humanos y en ocasiones, tocar a otra persona puede producir rechazo, por ejemplo:

-En caso de invadir su espacio personal (si no hay confianza). Según Allan Pease, tenemos nuestros territorios delimitados, nuestra burbuja personal:

               La zona íntima (de hasta 50 cms de distancia desde nuestro cuerpo hasta la otra persona) donde se acercan los más allegados (familia, amigos íntimos, etc).

               La zona personal (de hasta 125 cms. aprox.), que es la distancia usada en reuniones, en un entorno laboral y social.

               La zona social (de hasta aprox. 2 ó 3 mts.) que es la usada con personas ajenas a nuestro entorno (ej. un carpintero que va a tu casa a instalar una estantería).

-En determinadas culturas está mal visto:

Hay culturas donde a las mujeres no se les puede saludar o no se las puede tocar. Por ejemplo: La costumbre en Birmania es juntar las palmas de las manos en señal de respeto, no están bien vistas las muestras de afecto (besos y abrazos) en público ni siquiera entre personas casadas.

Por lo tanto, aunque tocar es una forma de hacer que te recuerden, para que ese recuerdo no sea negativo, debemos tener en cuenta el contexto, la confianza, el hecho cultural, la efusividad, fijarnos si a la persona le molesta que le toquen ¿cómo?…por su lenguaje corporal…

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¿Qué ocurre cuando tenemos que hablar en público?

Lo primero que ocurre es que no estamos preparados, y no lo solemos estar por dos razones:

-porque no es una materia que nos enseñen en la escuela.

-porque muchas veces pensamos que las situaciones para hablar en público sólo se refieren a  conferenciantes, profesores o actores, ya que esta circunstancia forma parte de su trabajo, que eso a nosotros ni nos va ni nos viene, que no nos afecta directamente. Así que no nos preocupamos por formarnos porque creemos que en nuestro día a día no necesitamos conocer las herramientas necesarias para hablar en público y para controlar los  nervios que suelen aparecer..

Así que cuando tenemos que hablar nos encontramos con que no sabemos qué hacer, qué decir, cómo decirlo y nos entran unos sudores horrorosos. A la mayoría como mínimo le da vergüenza.

Y muchos diréis: “Pues con no hablar en público, y dejar que lo hagan otros, problema resuelto ¿no?”

Pues no, porque no podemos evitar tener que hablar en público muchas veces en nuestra vida.

En la película “El discurso del rey”, vemos que Jorge VI (padre de la actual monarca del Reino Unido), era tartamudo, lo que constituía un gran inconveniente para el ejercicio de sus funciones. Su esposa buscó la ayuda de un experto logopeda y le dijo: “mi esposo tiene que hablar en público y le cuesta mucho, se bloquea, lo pasa muy mal ¿qué le recomendaría?“, el logopeda le contesta:” tal vez debería cambiar de empleo” dice la reina:“¿y si mi esposo fuese el Rey?”

Claro está que éste es un ejemplo extremo, pero realmente todos nos enfrentamos muchas veces en nuestra vida a situaciones en las que debemos hablar en público y no podemos eludirlo: no siempre podemos cambiar de empleo, o incluso para conseguir uno, por ejemplo, no puede ir otra persona en nuestro lugar a una entrevista de trabajo.

Entonces, ¿una entrevista de trabajo se considera también hablar en público?  Sí. Se puede considerar que hablamos en público siempre que:

-expresamos una información al exterior.

-hay otras personas que nos escuchan.

-existe una intencionalidad definida.

 

Así, podemos considerar que hablamos en público en  momentos como:

–Reuniones

–Entrevistas

–Presentaciones de trabajos o proyectos

–Exámenes orales

–Discursos en eventos

–Explicaciones a tus compañeros o jefes o información a clientes

Y en todas estas situaciones ¿qué debemos tener en cuenta? Es primordial no sólo hablar sino hacer que los demás entiendan el mensaje (comunicar). La finalidad es “llegar al otro”, que les impacte o que aprendan. En definitiva, se trata de que las personas que están escuchando entiendan al máximo la información y que cause en ellos una reacción determinada.

Para ello hay que poner en marcha estrategias para comunicar eficazmente nuestro mensaje:

– captar la atención del interlocutor:

– gestionar los contenidos, la voz, el movimiento y la imagen, adaptándonos a cada contexto.

– manejar la ansiedad personal que supone esta exposición pública.

Si te interesa este tema y quieres aprender a hablar en público de manera eficaz, tienes a tu disposición el Curso Habla y Comunica.

 

Curiosidades y anécdotas del protocolo

Hoy vamos a hablar de protocolo, porque aunque parezca algo arcaico, realmente nos puede ser de utilidad ya que simplemente son una serie de normas que nos indican cómo actuar y desenvolvernos en diferentes situaciones de forma que tanto nosotros como los demás estemos cómodos.

Hay muchas situaciones (celebraciones, comidas de empresa, de negocios, reuniones, etc) en las que nos sentimos perdidos por no saber qué hacer, es decir, por no saber qué protocolo de actuación seguir. Muchas veces es en esos momentos cuando querríamos tener un manual de instrucciones, pues bien, eso es el protocolo: un manual de instrucciones para saber qué hacer. (También hay veces que nos gustaría darles el manual a los demás porque sufrimos su falta de educación…)

Me voy a centrar hoy en el protocolo en la mesa.

 ¿Qué es lo primero y fundamental?

  • Recordar que el protocolo es una cuestión de educación y respeto hacia los demás. Por tanto deberíamos seguir el protocolo en la mesa siempre, y no sólo cuando vamos a una celebración importante.
  • Se trata de que todo el mundo se sienta cómodo, por eso simplemente hemos de utilizar el sentido común:

Ejemplos:

-a nadie le gusta ver comida masticada, por lo que masticaremos con la boca cerrada y no hablaremos con la boca llena.

– A nadie le gusta que le pongan un codo en la nariz, por eso no debemos pasar nuestro brazo por encima de los platos de los demás, si no alcanzamos algo, pedimos que nos lo pasen.

-A nadie le gusta que le ignoren: móviles fuera. La comida es un acto social.

-Los codos en la mesa: restan espacio a los de al lado.

Lo importante no es el protocolo en sí, ni es algo rígido que seguir a pies juntillas, siempre debe prevalecer el sentido común y procurar que nadie se sienta incómodo.

Para ver unos ejemplos de cómo el protocolo se va adaptando a las diferentes épocas y circunstancias…voy a comentar algunas de las curiosas normas sobre protocolo en la mesa que dejó escritas Leonardo da Vinci, quien fue a la vez: pintor, arquitecto, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor y……(quizás su faceta menos conocida) también maestro de ceremonias del duque de Milán Ludovico Sforza.

En su época, era muy frecuente la celebración de banquetes y festines de todo tipo, y Da Vinci recopiló, entre otras, las siguientes normas:

  1. Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado. Parece obvio ahora…pero en esa época por lo visto no lo era tanto: encima de la mesa sólo la comida, y cada comensal debe tener su espacio.
  2. No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento. Norma que actualmente muchas personas olvidan…
  3. No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo. Se ponen disimulados a un lado de nuestro propio plato. El plato del vecino debe ser intocable.
  4. No ha de tomar comida de la mesa y ponerla en su bolso faltriquera para comerla más tarde. Esta todavía tiene su vigencia.
  5. No ha de escupir frente a ningún comensal, ni tan siquiera apartando su cara a un lado
  6. No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa. Ni tampoco serpientes ni escarabajos. Las mascotas y animales de compañía, en la mesa no. Mejor en otra estancia.
  7. Tampoco ha de prender fuego a su compañero mientras permanezca en la mesa. Gamberradas en la mesa, prohibidas.
  8. Si hay un asesinato planeado para la comida, lo más decoroso es que el asesino tome asiento junto a aquél que será el objeto de su arte (y que se sitúe a la izquierda o a la derecha de esta persona dependerá del método del asesino), pues de esta forma no va a interrumpir tanto la conversación si la realización de este hecho se limita a una zona pequeña. Un buen asesino se valora, en gran medida, por su habilidad para realizar su tarea sin que lo advierta ninguno de los comensales y, menos aún, que sean importunados por sus acciones.
  9. Después de que el cadáver (y las manchas de sangre, si las hay) ha sido retirado por los servidores, es costumbre que el asesino también se retire de la mesa, pues su presencia a veces puede perturbar las digestiones de las personas que se encuentren sentadas a su lado, y en este punto un buen anfitrión tendrá siempre un nuevo invitado, quien habrá esperado fuera, dispuesto a sentarse a la mesa en este momento.

Como veis, todo muy civilizado…

 

 

¿Qué es el Hoffice?

Hoffice= home+office. Un paso más allá del co-working: Ni en casa, ni en la oficina: vamos a trabajar en el hogar de un desconocido.

Los emprendedores no dejan nunca de buscar nuevas fórmulas que puedan favorecer su trabajo, no sólo en cuanto al producto que fabrican o al servicio que prestan, sino también en lo referido al contexto y forma de trabajar. Además, la crisis ha traído también la necesidad de reinvención para ahorrar costes sin tener que aislarse trabajando solo desde casa.

Hasta ahora, el método tradicional consistía en concentrar a todos los empleados (fueran 5 o 500) en un mismo lugar (oficinas, naves, fábricas, etc), este método está resultando no ser el más eficiente y hay empresas (sobre todo las grandes) que ya se han tomado nota y facilitan herramientas a sus empleados para trabajar desde casa (todos ganan: benefician al empleado y la empresa ahorra costes de luz, calefacción, alquiler…). Algunas empresas estudian del total de empleados cuántos coinciden en las mismas horas en el mismo lugar, ya que si por ejemplo  de 20 empleados sólo coinciden en tiempo en la oficina 7 (porque trabajan desde casa, o porque son comerciales que normalmente están fuera de la oficina visitando clientes), es un gasto inútil tener 20 despachos, 20 ordenadores fijos….podrían alquilar oficinas más pequeñas ahorrando así costes.

Así pues hace años que empezó a extenderse un nuevo método: que algunos trabajen desde casa, solos, sin relacionarse físicamente con nadie a lo largo de toda la semana.

Al trabajar solos, se pierden sinergias que se producen al interactuar con otras personas, por lo que se ideó el sistema de co-working: un espacio compartido por diferentes profesionales que, de este modo, no trabajan solos y comparten los gastos de luz, calefacción, impresoras, administrativos, salas de reuniones, etc.

A partir de ahí, ha surgido una nueva modalidad de sistema de trabajo: un co-working en casa de otra persona. Es decir, sales de casa y vas a trabajar a casa de otra persona, de alguien que ha prestado (o alquilado) su apartamento para que otras tres o cuatro personas trabajen cada cual en lo suyo. Esto es Hoffice: un movimiento de cooperación laboral iniciado en Suecia que promueve que empresarios, autónomos e incluso empleados a tiempo completo, todos de diferentes perfiles y profesiones, se junten en un mismo espacio totalmente privado.

¿Qué objetivos persigue?

-el aumento de la productividad

-combatir el aislamiento social

-mejorar los estados de ánimos vinculados a la felicidad

-buscar lugares de trabajo más creativos y cómodos: eso también es parte de ser emprendedor. Se está estudiando su influencia sobre el liderazgo, la creatividad, la productividad y el bienestar.

¿Como funciona?

Este sistema se basa en la teoría de que todos podemos ser más eficientes laboralmente cuando trabajamos en períodos cortos bien estructurados, por eso establece unas normas en la dinámica laboral:

  • Asistentes: Los 4 o 5 miembros de un grupo se comprometen a trabajar de manera silenciosa en periodos de unos 45 minutos, entre los que se hacen pausas donde pueden conocerse, charlar, tomarse un café….

Hay gente que cuando está sola, puede trabajar concentrada durante un par de horas, pero luego ya se distraen. La ayuda de otros les hace ser más disciplinados, es como algunos estudiantes que prefieren ir a la biblioteca donde hay más gente, para obligarse a estudiar, porque en casa se distraen.

  • El anfitrión: ofrece su domicilio para que a él acudan dos, tres o cuatro desconocidos con sus respectivos portátiles. Puede:

-Cederlo gratuitamente y participar en el grupo.

-Cobrar por la cesión de su casa: Esto es atractivo para personas que sí trabajan en empresas tradicionales y dejan su casa vacía durante todo el horario de trabajo, ya que así pueden conseguir un dinero extra.

En algunos casos existe una póliza de seguro contra robos y daños para los propietarios, mientras los usuarios tienen la opción de calificar la calidad de estos espacios.

El movimiento Hoffice, fue fundado en 2014 por el psicólogo sueco Christofer Franzen, tras darse cuenta de que la mayor parte de su tiempo estaba solo, trabajando en su casa. Por eso pensó en reunir a personas en circunstancias similares e intentar este nuevo método de trabajo. En Suecia, funcionó bien porque allí las personas no tienen problemas de confianza hacia los demás, sin embargo en otros países, como por ejemplo en la India, donde la gente no se fía de que entre alguien en su casa y nos les robe, es más complicado implantar este método.

¿Y tú? ¿Te sumarías a este movimiento?

Comunicación y escucha

Dicen que en la época de vacaciones es cuando más separaciones se producen por la cantidad de tiempo que las parejas pasan juntas, en el que afloran problemas que el resto del año quedan más escondidos tras la ajetreada rutina diaria. Muchos de estos problemas están relacionados con la comunicación.

Confundimos comunicar con hablar y no es lo mismo. Una persona que habla mucho puede ser muy comunicativa, o simplemente muy parlanchina y comunicar mal. Todos sabemos hablar, pero comunicar es más difícil porque exige mayor esfuerzo. Vamos a ver algunos puntos a tener en cuenta:

  • La comunicación es bidireccional, lo contrario: predicar en el desierto.

Hemos de adaptar el mensaje al oyente, tanto en el lenguaje utilizado como poniéndonos en su lugar para entender sus necesidades.

Preguntar al interlocutor si tiene tiempo para escucharnos y si le interesa, conocer sus circunstancias y necesidades,  nos ayudará a enfocar nuestro discurso y captar mejor su atención.

  • Escuchar vs. oír: empatía.

Muchas veces escuchamos la queja “es que no me escucha” ante la que una posible respuesta sería: “es que es muy difícil escucharte”.

El que habla debe facilitar la escucha a los demás, sabiendo separar lo importante de lo que no lo es, creando un ambiente propicio para la conversación, al tiempo que también debe escuchar…Y hay que escuchar con los 5 sentidos: hay que mirar, a veces tocar…para percibir a la otra persona y comprobar si nos está atendiendo y entendiendo.

  • El discurso

Es necesario que tenga estructura, síntesis y brevedad. A veces queremos decir tantas cosas que vamos saltando de un tema a otro sin orden, sin que se vea clara la intención, yéndonos por las ramas y haciendo que el otro pierda interés porque ha perdido el hilo…

Volvemos a ponernos en el lugar del otro: nuestra capacidad de atención y de retención es limitada, si hay exceso de información y en ella se mezcla lo importante con lo irrelevante, el interlocutor puede que desconecte, no nos escuche y, quizás, se quede sólo con lo anecdótico.

Solución: centra claramente el mensaje que quieres hacer llegar al otro ¿qué es lo importante?, arguméntalo con pocos datos pero relevantes, deja espacio para que el otro pregunte, opine, escúchalo y adapta tu mensaje a las necesidades que te haya expresado la otra persona.

  • Necesidad

Comunicar bien requiere un esfuerzo, pero es un esfuerzo necesario. Las personas somos seres sociales, vivimos en sociedad y de la interacción entre nosotros surgen conflictos. Una comunicación eficaz es la base para solucionarlos. Debemos ser capaces de comunicar qué queremos, escuchar qué quiere el otro y negociar para encontrar los puntos en común.

 

Si te interesa este tema y quieres aprender más para mejorar tu comunicación, puedes inscribirte en el curso Habla y Comunica.

Elige bien tus colores

No, no me refiero a los colores de tu equipo de fútbol,  este post trata sobre el efecto de los colores en nuestra imagen.

Con la llegada del verano muchas personas buscan el bronceado ideal porque se ven más favorecidas, sin embargo podemos vernos igual de bien sin necesidad de estar horas al sol, simplemente eligiendo correctamente los colores que usamos.

  • ¿Cómo afectan los colores?

Afectan de dos formas:

-a nivel físico: todos sabemos que hay unos colores que nos sientan mejor y otros peor.

-a nivel psicológico: culturalmente asociamos los colores a determinados significados, tanto para quienes nos ven, que nos percibirán de una forma u otra, como para nosotros mismos ya que los colores con los que nos vestimos también influyen en cómo nos vemos y cómo nos sentimos.

  • En cuanto al efecto físico: ¿Cómo sabemos qué colores nos favorecen?¿por el método de prueba y error?

La simple elección de un color u otro tiene un efecto visible en nuestro aspecto, del que muchas veces no somos conscientes.

El color de nuestra piel está determinado por la cantidad y el tipo de 3 elementos (melanina, carotina y hemoglobina), la combinación de los cuales aporta un tono de piel único a cada persona. No tiene nada que ver con que estemos más morenos o menos, sino con la composición de estos tres elementos. Los colores que armonizan bien con nuestro tono, harán que nuestra piel se vea más luminosa (por tanto menos cansada), las ojeras, líneas de expresión, granitos o pequeñas imperfecciones se atenúan y el óvalo de la cara queda más definido. Lo contrario ocurre cuando llevamos colores que no son de nuestra armonía.

De modo que, simplemente cambiando el color de nuestra ropa, nuestro aspecto puede mejorar visiblemente.

Para saber qué colores son los que mejor armonizan con cada persona, lo mejor es que un asesor de imagen le haga un análisis de color. El resultado es útil para toda la vida, dado que, independientemente de que nos pongamos morenos o no, el tono de piel (de armonía fría o cálida) seguirá siendo el mismo.

Beneficios:

-permite elegir siempre los colores perfectos de acuerdo a la tonalidad de cabello, ojos, cejas y piel de cada persona, luciendo así un aspecto más natural y saludable.

-ahorras tiempo y dinero en tus compras porque vas más directo a por lo que ya sabes que te favorece.

  • ¿cómo se hace un análisis de color?

El asesor de imagen prueba en el cliente diferentes colores tanto de la gama cálida como de la gama fría, y observa cómo reacciona su piel con cada uno de ellos. No se trata de pintar a nadie, ya que la prueba se realiza con telas de diferentes colores que se van superponiendo.

  • ¿hemos de renunciar a algún color?

No. Porque la mayoría de colores tienen unas tonalidades cálidas y otras que son frías.

En este contexto, la clasificación entre cálidos y fríos no es la misma que conocemos habitualmente para temas de decoración en los que los cálidos son todos los naranjas, amarillos, rojos….y los fríos son todos los morados, azules, verdes….

En asesoría de imagen hemos de tener en cuenta que hay azules cálidos y rojos fríos, hay que saberlos distinguir para seleccionar correctamente lo que nos favorece.

 

 

¿Está tu armario preparado para buscar trabajo?

Teniendo en cuenta todo lo que nuestra imagen comunica de nosotros, cuando nos preparamos para la búsqueda de empleo, no sólo debemos cuidar la presentación del curriculum o lo que vamos a decir en una entrevista, debemos cuidar también la imagen que mostramos. Además de tener la formación y los conocimientos necesarios para el puesto, hemos de saber transmitir nuestras cualidades y capacidades al entrevistador. De nada vale ser la persona mejor cualificada para el puesto si no eres capaz de comunicarlo eficazmente al empleador.

Lo mismo podemos decir a la hora de lanzar un proyecto o nuestra propia empresa: hemos de ser capaces de comunicar nuestra valía (conocimientos, capacidades, aptitudes y actitudes) a los potenciales clientes, inversores, colaboradores, etc.

La imagen es una potente herramienta de comunicación y, si la que mostramos no es coherente con lo que ofrecemos, estaremos perdiendo credibilidad a los ojos de los demás y esto dificultará el camino al éxito. Para facilitar un poco dicho camino, es importante cuidar nuestra imagen, que sea coherente con nuestra personalidad y con el puesto al que aspiramos o con los valores de la empresa que queremos crear.

Aunque a veces nos pueda parecer irrelevante o incluso frívolo, dar una buena imagen es lo suficientemente importante como para que algunas Universidades hayan creado un servicio de “ropero” en el que de forma gratuita se presta a los estudiantes la ropa adecuada para acudir a una entrevista de trabajo. Las Universidades siempre han contado con un departamento creado para orientar y ayudar a los alumnos a buscar salidas profesionales, este servicio viene a complementar esta ayuda. La iniciativa parte de la idea de que la buena imagen en una entrevista de trabajo ayuda, y también de la constatación de que muchos jóvenes no tienen ropa formal ni posibilidades de comprarla.

En palabras del decano de la Oficina de Estudiantes y el Consejo Estudiantil de la Universidad de Florida: “nada debe cruzarse entre el estudiante y el empleo de sus sueños“.

Podéis ver más información sobre dicha iniciativa pinchando aquí.

¿Has llevado alguna vez un bañador verde?

Siempre digo que en cuestión de imagen no se trata de aparentar, sino de ser, y en cuestión de comunicación, no sólo importa lo que decimos, sino también lo que no decimos y la actitud que mostramos en cada contexto o circunstancia. Todo comunica algo de nosotros, para bien o para mal. Es por ello que antes de intentar definir nuestra imagen o nuestra marca personal, hemos de definir quiénes somos, nuestra personalidad, gustos, valores.., para luego saber mostrarlos a través de nuestra imagen y comunicación. Aquí entra en juego: nuestro vestuario, nuestra forma de caminar, nuestras posturas, gestos, nuestra forma de hablar…

Me ha llamado la atención el mensaje publicado en facebook por Jessica Gómez, titulado “Querida chica del bañador verde”, que se ha hecho viral. En él podemos ver cómo la autora es capaz de saber qué está sintiendo otra persona, a la que no conoce, sólo por sus gestos y comportamiento, es capaz de ponerse en su lugar y le transmite un mensaje positivo sobre su imagen, que todos deberíamos tener en cuenta. Si quieres leerlo pincha aquí.

No debemos olvidar nunca que el ser siempre es más importante que el parecer, que todos tenemos defectos, pero también virtudes y que muchas veces pequeños complejos nos impiden disfrutar y mostrarnos tal cual somos, nos escondemos y con ello también escondemos lo bueno de nosotros. Olvidamos que tener una buena imagen no es tener unas medidas de modelo de pasarela. Tener una buena imagen se consigue cuando:

  1. Nos sentimos a gusto con nosotros mismos, valorándonos objetivamente, con nuestros defectos y virtudes (el truco es minimizar unos y potenciar las otras, crecer como personas y buscar el equilibrio).
  2. Nuestro vestuario, comportamiento, expresión, etc muestran con coherencia nuestras cualidades y valores, desde la autenticidad y respetando siempre a los demás y al entorno.

Rajoy: de la NO imagen al ¿cambio? de imagen.

Hay quien opina que preocuparse por la imagen es frívolo y superficial y por ello no le dan ninguna importancia. Sin embargo nuestra imagen habla de nosotros aunque no queramos o aunque no le prestemos atención, es más, nuestra imagen habla de nosotros incluso cuando no estamos…

La NO-imagen también está comunicando algo: cuando no acudimos a determinado lugar o a determinada reunión, estamos comunicando que somos tímidos, vergonzosos, o que no nos gusta salir de casa, que no nos gusta ese lugar o no nos sentimos cómodos en dicha reunión, o que estamos enfermos y no hemos podido ir…entre otras cosas. Cada uno lo interpretará según el contexto, las circunstancias y el conocimiento que tenga de la persona que no está.

La imagen (o la ausencia de ella) es una potente herramienta de comunicación, por ello es recomendable no dejarla al azar y gestionarla correctamente (teniéndola en cuenta en su justa medida, sin obsesionarse con ella).

Uno de los colectivos que más recurre al uso de la imagen como herramienta en su comunicación, son los políticos, y el que mejor representa la no-imagen es Mariano Rajoy: todos recordamos su rueda de prensa a través de un plasma, que se interpretó como alergia a las preguntas de los periodistas, o su ausencia en el debate de El País, ausencia que sus contrincantes quisieron destacar dejando un atril vacío que evidenciaba aún más esa no-imagen.

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Con esta ausencia, Rajoy estaba comunicando algo: que ese debate no era prioritario para él, que no consideraba rivales a algunos de los asistentes o simplemente un nuevo ataque de alergia a la confrontación, en mi opinión, esa no-imagen no le benefició.

Como volvemos a estar en campaña y, durante el tiempo que dure, los políticos van a usar todas las herramientas de comunicación posibles, tenemos mucho material para analizar. El profesor José Luis Martín Ovejero, abogado y experto en comunicación no verbal, se ha puesto ya manos a la obra y ha empezado por Rajoy, analizando el vídeo con el que el presidente en funciones ha arrancado la pre-campaña. Os adelanto un dato: Rajoy ha cambiado de imagen. No ha sido un cambio radical, que nadie se asuste, pero evidentemente tiene un significado.

Antes de pasar a desarrollar más la cuestión de la imagen, podéis ver el vídeo y leer el interesante análisis de José L. Martín Ovejero sobre la comunicación no verbal de Mariano Rajoy, pinchando  aquí.

Hemos visto que Rajoy aparece con una imagen ligeramente distinta a la habitual: mantiene la chaqueta del traje, pero prescinde de la corbata, en un gesto que no es casual, sino que parece seguir la nueva tendencia, instaurada por algunos de los políticos más jóvenes, de aparecer con el cuello de la camisa abierto, como muestra de mayor cercanía.

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En mi opinión este cambio presenta dos inconvenientes:

-El excesivo uso de una imagen (o de una palabra) hace que llegue a perder su significado o su potencia comunicativa. Es el caso por ejemplo de la palabra “transparencia” que, a fuerza de ser usada por todo el mundo y en todo momento, ha perdido la fuerza de su significado y ha pasado a ser una generalización. En el caso de la no-corbata está ocurriendo un poco lo mismo: Obama usaba este recurso en sus mítines, también lo usó Matteo Renzi en Italia y Alexis Tsipras en Grecia, en España lo hemos visto en políticos como Garzón, Iglesias y eventualmente en Rivera. El punto en el que más me llamó la atención fue en sendas entrevistas que Bertín Osborne hizo a Pedro Sánchez y a Mariano Rajoy:  (Buscad las 7 diferencias….si alguien las encuentra, por favor que me lo diga)

foto rtvefoto rtve.es

La imagen puede ayudarnos a transmitir nuestros valores, personalidad, nuestras propias características. Si todo el mundo viste igual, nos uniformamos y entonces, nadie transmite nada.

Los valores que hasta ahora Mariano Rajoy ha defendido y ha querido destacar de su partido han sido: la experiencia, la formalidad y la seriedad. De hecho ha calificado algunas propuestas de sus oponentes como poco serias y a algunos partidos emergentes como inexpertos en tareas de gobierno. En esta nueva campaña ahonda más en dicho concepto, dado que el eslogan que acompaña el vídeo es: “Ahora más que nunca, España en serio”.

Y aquí es donde viene el segundo inconveniente de su imagen:

-no es coherente con su mensaje: Por un lado dice “más que nunca, en serio” y por otro lado nos muestra su imagen más informal y menos seria. ¿En qué quedamos? ¿es más serio o menos serio? Esta contradicción entre lo que dice y la imagen que muestra, resta fuerza y credibilidad al mensaje que quiere transmitir.

Siempre recomiendo que, en la gestión de la propia imagen, de la marca personal, debe prevalecer nuestra esencia, valores y personalidad, debemos vestirnos acordes a ello, sin disfrazarnos de lo que no somos. Si vestimos como los demás, no sólo perdemos la oportunidad de comunicar nuestros valores diferenciadores, sino que además parece que queramos imitar a otros, parecer otra persona, alejándonos de nuestra marca personal y perdiendo coherencia. Evidentemente deberemos adaptar nuestro vestuario al contexto en el que nos movamos, pero sin perder nunca nuestra propia impronta. Si uno de los valores personales que se quiere destacar es la seriedad y la veteranía, no tiene sentido vestir con la informalidad de la juventud (fijaos que Albert Rivera muchas veces viste traje y corbata precisamente para transmitir mayor seriedad y formalidad).

Al hilo de lo comentado por José Luis Martín Ovejero sobre la imagen cansada de Rajoy, recalcar que entre una imagen desenfadada, cercana, y una imagen descuidada hay una fina línea que no conviene cruzar. No todos lo tienen en cuenta, vuelvo a repetir que la imagen debe ser acorde a la propia personalidad, al mensaje que se quiere transmitir y al contexto en el que nos movemos: Un atuendo puede ser correcto para un mitin o para una reunión informal (por ejemplo con Bertín Osborne, se puede llevar una imagen más relajada y cercana ya que se trata de mostrar a la persona, no al político), pero puede no serlo en otro contexto más formal o institucional. También se ha dado el caso de quienes confunden Zarzuela con la casa de Bertín…

Antes de finalizar quiero recordar que me limito a opinar sobre la gestión de la imagen y no sobre las ideas políticas de cada uno, todas ellas respetables.

*Imágenes: elpais.es, Pool Moncloa/David Mudarra, pp.es, rtve.es

Economía, sostenibilidad y moda

Caminamos (o por lo menos sería lo deseable) hacia un modelo económico que sea sostenible, ético y respetuoso con el medio ambiente. Aunque está siendo un proceso lento, cada vez hay más voces que piden un sistema más responsable: se desarrollan las energías renovables, la agricultura ecológica…

Dentro de este movimiento de cambio, determinados colectivos del mundo de la moda han dado un paso al frente apostando por una moda sostenible, ecológica, ética, saludable. Bajo el lema “otra moda es posible”, la Asociación de Moda Sostenible de Barcelona apoya y fomenta la creación, producción, venta y uso de esta moda: creatividad, diseño y calidad respetando el entorno.

Podéis encontrar más información pinchando aquí.