Diferencia entre imagen personal y marca personal.

Comparto aquí el enlace a un artículo de Guillem Recolons especialista en personal branding, donde deja muy clara la diferencia entre ambos conceptos:

https://www.guillemrecolons.com/imagen-personal/

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¿Cuánto cuesta tu ropa?

Muchos piensan que tener una buena imagen requiere gastar mucho dinero en ropa y complementos. Nada más lejos de la realidad. Gastar mucho dinero (en marcas de lujo o simplemente comprando gran cantidad de ropa) no garantiza una imagen excelente.

Ya he hablado muchas veces de la importancia de conocerse a uno mismo, saber qué nos favorece y qué no, ser capaces de adaptarnos al contexto en el que estamos y a las personas con las que interactuamos, sin perder la propia personalidad y, sobre todo, saber qué queremos transmitir y hacerlo con coherencia. Para todo ello, no se necesita mucho dinero, se necesita sensatez.

Lo que ayuda a la buena imagen es actuar con cabeza y, por tanto, comprar con inteligencia. Esta compra inteligente implica no sólo no malgastar nuestro dinero, sino también no contribuir a malgastar los recursos del planeta. La industria de la moda es muy potente y en los últimos años gira a un ritmo muy rápido haciendo que las tendencias cambien sin cesar e incentivando a la renovación casi continua de armario. Ante esta realidad, cabe pararse a pensar en lo que realmente necesitamos y en lo que no. Vale la pena comprar unas pocas prendas versátiles y combinables entre sí, que nos sienten bien y nos favorezcan, en lugar de comprar infinidad de prendas que sólo nos pondremos 1 vez y acabaremos relegando al fondo del armario porque han pasado de moda.

Como invitación a la reflexión, os dejo un artículo de Samuel Martín-Sosa sobre el verdadero precio de la ropa: Pincha aquí para leer el artículo.

Protocolo en el extranjero

Cuando salimos fuera y no conocemos el idioma, todos tiramos mano de ese lenguaje universal que son los gestos, pero ¿es universal realmente o los gestos tienen diferentes significados según las culturas?

Ya vimos en un post anterior que hay gestos que son universales, como los que expresan emociones, pero otros son culturales.

Por lo tanto, antes del viaje es conveniente que nos informemos de la cultura, gastronomía (incluyendo saber qué debemos hacer y qué no hacer en la mesa), historia, religión… del país que visitaremos. Esto nos ayudará a no cometer errores en los lugares que visitemos ni con las personas que hablemos, es importante adaptarnos a los usos y costumbres locales y respetar las normas del país.

Aquí van algunos ejemplos:

  • En Japón:

-está perfectamente permitido hacer ruido al comer los fideos directamente de la taza(Esto es correcto solo si se habla de fideos japoneses como el Ramen, Somen, Soba, Udon, etc. NO se debe hacer con otro tipo de fideos)

-nunca dejes los palitos dentro del bol apuntando hacia arriba, para ellos es la forma de ofrecer comida a los muertos,  así que mejor déjalos en posición horizontal sobre el bol.

-si bebes con un grupo de gente, no llenes tu propia copa o vaso (esto lo interpretan como que pueder tener problemas con la bebida). Lo correcto es, llenar el vaso a la persona que tienes al lado y esperar a que ella llene el tuyo.

 

  • En China:

-debemos evitar el contacto físico. No son partidarios de expresar sus emociones en público y tampoco les gusta el contacto físico. Mejor una leve inclinación de cabeza que dar la mano.

-en las cenas de negocios se bebe mucho alcohol. Generalmente, lo que se bebe es licor de arroz y siempre se bebe cuando se hace un brindis. Hay que tener en cuenta que se hacen brindis de forma continua, por lo que es fácil acabar perjudicado, aún así debes mantener las formas ya que la embriaguez no sirve como disculpa para cualquier cosa que hagas.

Si no quieres beber alcohol, debes comunicarlo al principio de la cena, para eso tendrás que dar una razón de peso (salud, medicación, religión, etc.). Lo respetarán y deberás brindar con la bebida no alcohólica que tengas (generalmente té). OJO: esta decisión la tendrás que tomar al principio, no vale empezar brindando con alcohol  y luego “abandonar” en mitad de la cena. Bebes o no bebes, pero con todas las consecuencias.

 

  • En Tailandia:

-no se le permite a los monjes tocar o ser tocados por una mujer; si una mujer necesita darle algo, lo colocará a medio camino entre ambos y esperará a que el monje lo tome.

 -Una costumbre curiosa es escarbarse la nariz, lo cual es considerado una costumbre higiénica.

 

  •  En cualquier parte de Asia:

-es  de mala educación pasar la comida a los demás comensales con tus propios palitos, esto es de sentido común, por razones de higiene, aquí también es de mala educación pasar la comida con tus cubiertos.

-nunca digas “chin chin” al chocar las copas, pues es una manera de nombrar los genitales masculinos.

– es de mala educación apuntar con los pies, y  levantarlos sobre taburetes o muebles al sentarte, porque muestran la suciedad del suelo.

Nunca toques ninguna parte del cuerpo de otra persona con los pies. Si lo haces sin querer, discúlpate tocando el brazo de la persona y luego tocando tu propia cabeza.

-Evita tocar la cabeza de los demás o acariciarles el cabello. Tampoco te sientes en almohadas o en apoyacabezas, pues para ellos, la cabeza es la parte más espiritual del cuerpo.

 

  • en Armenia: la persona que recibe el último servicio de alcohol de una botella está obligado a pagar la siguiente.  Lo correcto es vaciar las últimas gotas en tu propia copa. (Siempre está el listo que deja un “culín” para que pague el siguiente, esto es de mala educación).
  • En Australia debes contribuir con al menos una ronda para todos los que te acompañen en un pub.
  • En Suecia, es considerado ofensivo chocar los vasos al brindar sin decir “skals”, que equivaldría a nuestro “salud”.
  • En Portugal, no pidas sal y pimienta si no está en la mesa.  Pedir cualquier tipo de sazón o condimento indica que no te gusta la comida.
  •  En Brasil, el gesto americano de “OK“, juntando los dedos índice y pulgar es un insulto gravísimo.
  • En el Reino Unido, es ofensivo alzar el dedo índice y el corazón con la palma de la mano hacia ti.  Así que si por ejemplo en un bar abarrotado de gente tienes que pedir dos copas con un gesto, procura que la palma de la mano esté orientada hacia afuera (como si hicieras el símbolo de la paz).
  • En Grecia mostrar la palma de la mano significa desprecio. No debes saludar mostrando la palma de la mano, ni siquiera a amigos íntimos.  Tampoco lo hagas como señal de “esperar”, o  para referirte al número 5, procura no mostrar nunca la palma.

 

 

Sí, sí, ya sé lo que estáis pensando: ¿Y si no nos acordamos de todo? Tranquilidad: Syndi Seid, entrenadora de etiqueta internacional, dice que es inevitable cometer errores y que lo importante es disculparse lo antes posible y aprender para no repetirlos.

Lo indispensable es: tener una actitud honesta y respetuosa, y siempre, siempre, aprender las palabras más importantes en cualquier idioma: “Perdón”, “Por favor” y “Gracias”, con esto, podemos ir a cualquier parte. Buen viaje.

Claves para negociar con éxito

Entre los políticos oímos hablra mucho de pactos, pero…¿qué pasa que no acaban de ponerse de acuerdo nunca?

En general el problema es que existe poca cultura colaborativa. Lo notamos mucho quienes impartimos talleres de negociación, ya que los alumnos siempre tienden a verlo como una guerra en la que o gano yo o gana el otro, es una lucha de fuerzas en la que sólo puede ganar uno. En general existe mucho individualismo, aunque afortunadamente esto está empezando a cambiar.

Para conseguir afianzar dicho cambio, lo primero que debemos hacer es entender qué es una negociación. Realmente negociar no es una guerra, la negociación, como la comunicación, es un proceso interactivo en el que varias partes discrepantes buscan llegar a un acuerdo. Remarco las palabras interactivo y acuerdo, porque vuelvo a repetir que no se trata de que sólo una persona imponga sus ideas, sino de que entre todas las partes aporten opciones para llegar a un acuerdo que satisfaga a todos.

Mucha gente piensa que satisfacer a todos es imposible y que habrá siempre alguien que salga perdiendo. Esto es un error, pues aunque no lo parezca, hay ocasiones en las que todo el mundo puede salir ganando y nadie perdiendo. Hay veces que eso ocurre sin necesidad de acuerdos explícitos ej. yo quiero comprar pan y el panadero quiere vender pan y se lleva a cabo la compra-venta, en la que ambos ganamos, sin necesidad de negociar (salvo que quieras regatear el precio), y otras en las que son imprescindibles los acuerdos y el control de su cumplimiento, ej. el desarme nuclear.

 

¿Qué se necesita para negociar correctamente?

-Un marco de confianza: si no confío en que el otro cumpla su parte, difícilmente podemos llegar a acuerdos…..O será necesario un organismo superior que vigile el cumplimiento (organismos internacionales, gobiernos, etc).

Respeto: hacia la otra persona y hacia mí mismo.

Ojo con las líneas rojas. Debemos tener claras las nuestras, pero no sacarlas desde el principio como barrera insalvable, porque puede que durante la negociación, nuestras líneas rojas cambien….ej. en una negociación salarial, el sueldo mínimo que yo querría puede cambiar si la empresa tiene guardería o un plan de pensiones…y eso sólo lo sabrás hablando con el empresario.

Hacia la otra persona: escucha sus razones porque ahí puede estar la clave de la solución ej. el empresario puede decir “no” a un aumento de sueldo por falta de liquidez pero puede estar dispuesto a cambio a darte tardes libres, mejorando así las condiciones trabajo.

En una negociación es imprescindible saber escuchar poniéndose en el lugar del otro para entender sus necesidades y saber exactamente lo que queremos (muchas veces no es aumento sueldo, sino mejora condiciones..), saberlo transmitir y saber entender lo que quiere el otro, los problemas que ve y proponer terceras o cuartas vías.

Conocer a la otra persona, sus actitudes y valores.

-Estar abierto a nuevas propuestas y ser proactivo proponiendo tú. No podemos quedarnos enrocados en “o me sube el sueldo o nada”.

-Establecer un contexto adecuado para el diálogo: espacio, ambiente , etc.

Educación básica: no interrumpir, no ofender…

Con un poquito de predisposición y un poquito de sensatez, todos podemos salir ganando.

 

Propósitos de año nuevo

En esta época son típicos los propósitos para el nuevo año, los más conocidos: dejar de fumar, apuntarse al gimnasio, adelgazar x kilos, aprender inglés….

Es curioso que la mayoría están relacionados con la salud y la imagen (y pensando en uno mismo)…y normalmente quedan en el olvido rápidamente…

Desde aquí quiero proponer algunos cambios en los propósitos típicos (para que sean más fáciles de cumplir) y también sugerir algunos propósitos nuevos.

  • Vamos con los típicos:

Deporte: apuntarse al gym es fácil, pero luego no vas porque no tienes tiempo…déjate de tonterías, no necesitas un gimnasio: sube y baja por las escaleras (el tiempo que tardas es el mismo que mientras esperas el ascensor y subes); queda con amigos para caminar, jugar al baloncesto, nadar, etc, así matas 2 pájaros de un tiro (no tienes tiempo de quedar con amigos, ni de ir al gimnasio…júntalo todo, te sale también más barato)

salud/imagen: No hace falta perder peso (salvo que sea por motivos de salud y siempre bajo supervisión médica), sólo con que empieces a comer más sano ya habrás dado un gran paso.

imagen: para empezar a verte un poco mejor no es necesario que te machaques en el gimnasio, vístete con los colores que te favorecen.

  • Propuestas nuevas:

Cuidar tu “otra imagen”, no sólo la apariencia física, cuida tu comportamiento y tu actitud: cede el paso, da los buenos días (y si además sonríes, mejor), habla más de quienes hacen las cosas bien y menos de quienes las hacen mal (no colabores en escampar la negatividad).

Cuando decimos “está todo mal, no hay nada que hacer” nos paralizamos, pero si ponemos el foco en quienes sí hacen, aunque sea un poco, vemos que podemos poner nuestro granito de arena para mejorar un poco nuestro entorno. FÍJATE: es fácil, es gratis, te ocupa el mismo tiempo que quejarte…

Piensa por ejemplo en quienes siempre te dan los buenos días sonriendo, te alegran el día, puedes ser como ellos y contribuir al positivismo.

Debemos ser un poco más conscientes de la gente que hay a nuestro alrededor y de cómo podemos influir. Hemos de buscar propósitos no sólo centrados en uno mismo, sino en nuestro entorno.

-hablar inglés está bien, pero hablar, en general…sea en el idioma que sea, es aún mejor. Habla off line, conversa mirando a los ojos de tu interlocutor.

Y si decides hablar on-line…CUIDA TU ORTOGRAFÍA (mejora tu propia lengua)

-No pienses sólo en ti, también puedes mejorar la imagen de determinados colectivos discriminados.

Por ejemplo fomentando la igualdad entre hombres y mujeres: no contribuir a perpetuar el pensamiento machista, no dar una imagen de las mujeres como débiles, a la hora de hacer regalos, no caer en estereotipos de género, etc.

para y piensa: “¿realmente me falta tiempo o es que me sobran actividades?”

Dedicar tiempo a analizar y reflexionar antes de hacer, puede evitarnos malgastar tiempo en actividades innecesarias. La inmediatez nos estresa y no llegamos a profundizar/disfrutar de las cosas.

ÚLTIMO CONSEJO: No cuentes tus propósitos antes. Hazlos, y al final de año mira tus resultados, así conseguirás:

    *sentirte más capaz para afrontar nuevos retos.

    *animar a los demás a conseguir los suyos.

Lenguaje corporal

PODEMOS DECIDIR DEJAR DE HABLAR, PERO NUNCA DEJAR DE COMUNICAR

La comunicación no verbal es toda la información que se transmite a quien observa o escucha y que no se deriva directamente del significado de las palabras.

El mensaje no verbal suele ser considerado como válido si se contradice con el verbal. ¿Por qué se considera más válido? Porque es la expresión más auténtica de nuestras emociones.

Los mecanismos cerebrales de las emociones son evolutivamente más primitivos que los de los procesos cognitivos (como sería el lenguaje consciente), por ello es:

MÁS RÁPIDA La vía emocional que la del lenguaje

MÁS FIABLE para nuestro cerebro

MÁS DURADERO su recuerdo

Es lo que pasa con estas personas que ante un hecho negativo, aunque te estén diciendo que les sabe muy mal y que lo sienten mucho, no resultan creíbles y a veces incluso percibes que se alegran por lo ocurrido ¿Cómo lo sabes? porque se les escapa una micro expresión de alegría, porque la emoción, al ir por la vía rápida, sale enseguida y difícilmente se puede evitar, sin embargo las palabras de condolencia ya son un proceso más elaborado y tardan un poco más en salir.

Se cree que la expresión de las emociones es algo con lo que el ser humano nace. Viene de serie.

Se han hecho diferentes estudios sociológicos en diferentes países, con diferentes culturas, diferentes edades, y la interpretación que todos los seres humanos hacen del lenguaje no verbal, en cuanto a la expresión de emociones se refiere, en general* es la misma: Todos expresamos la pena con la misma cara, aquí y en “la China Popular”. Todos expresamos la alegría de la misma forma, y no es una conducta aprendida, es innata, ya que se observa que los bebés ya hacen esas mismas caras para expresar pena, alegría y demás nada más nacer. O las personas ciegas, que nunca han visto a nadie qué gestos hacen, pero se expresan de la misma manera.

Se entienden como expresiones universales: la alegría, la tristeza, la ira, la sorpresa, el asco, el miedo y el desprecio.

*Recientemente un equipo de la Universidad Autónoma de Madrid y del American Museum of Natural History, presentaró un estudio que muestra por primera vez que la expresión de las emociones no es un fenómeno universal, sino que juega un papel fundamental el contexto y, de manera indirecta, la cultura. En el trabajo (realizado en las islas Trobriand, en comunidades relativamente aisladas del mundo occidental en Papúa Nueva Guinea), los autores demuestran que en la sociedad trobriandesa las personas tienden a interpretar la expresión que nosotros entendemos como de miedo (ojos muy abiertos y gesto de crispación) como una señal de amenaza.

Así pues, vemos que la expresión de determinadas emociones, en general (salvo excepciones concretas) es universal y son producto de la evolución: La comunicación verbal nace hace 200.000 años, con el homo sapiens. Pero el género Homo surgió hace aprox. 2,4 millones de años, luego, todas las especies anteriores al sapiens se comunicaban de forma no verbal. De hecho esta comunicación entre ellos hizo posible la supervivencia del ser humano. El que era capaz de interpretar correctamente los gestos era el que sobrevivía, por tanto, descendemos de quienes tenían dicha capacidad.

Pero otra parte del lenguaje no verbal es fruto del aprendizaje, de la acumulación de experiencias pasadas o de la recopilación de información, que se van grabando en el inconsciente y se “automatizan”.  Ej. Si te han pegado varias bofetadas, cuando veas a alguien con la mano levantada reaccionarás de forma automática apartándote. Sin embargo, una persona con otras experiencias (por ej. un profesor) puede interpretar una mano levantada simplemente como una solicitud de ayuda o de atención y no reaccionará apartándose sino acercándose a ver qué necesita la otra persona. Este lenguaje aprendido tiene que ver también con factores culturales y por tanto varía de un lugar a otro, por ejemplo: el signo realizado uniendo índice y pulgar en un círculo y con los otros 3 dedos levantados en unas culturas lo interpretamos como “ok” y en otras significa un gesto obsceno.

En resumen, vemos que el cerebro crea atajos cognitivos para poder tomar decisiones rápidas (aunque no siempre el juicio que emite sea correcto, pero nos sirve para sobrevivir).

 

Lenguaje no verbal: El sentido del tacto

¿Cómo comunicamos a través del tacto?

El tacto es el primero de los sentidos que desarrolla el ser humano y nos sirve para interactuar con el exterior, tanto para percibir cosas como para comunicarlas.

Por ejemplo: podemos comunicar cariño a través de una caricia u odio a través de un puñetazo, o el típico pellizco que te da tu madre de pequeño cuando dices alguna inconveniencia (te está comunicando que es mejor que te calles…).

Pero además, el tacto es una necesidad básica. Es tan importante para el desarrollo como los alimentos, la ropa o el lugar donde cobijarse.

A principios del s.XX, el psicoanalista Rene Spitz, discípulo de Freud, descubrió que la mortalidad era menor en los niños que recibían caricias y sonrisas. Numerosos estudios posteriores lo han corroborado.

También se han realizado estudios en personas mayores. En algunos por ejemplo un grupo de voluntarios de más de 60 años de edad recibieron masajes durante tres semanas y más tarde aprendieron ellos mismos las técnicas para dar masajes a niños pequeños. Dar masajes, en lugar de recibirlos, tuvo más efectos positivos en los participantes. Los ancianos presentaron menos síntomas de depresión, menores niveles de las hormonas del estrés y se sintieron menos solos. Visitaron menos al médico, tomaron menos café y llamaron por teléfono a amigos y familiares con más frecuencia.

¿Reaccionamos entonces siempre positivamente al tacto?

Pues evidentemente si te dan un puñetazo no, pero sí que tiene efecto siempre.

Según algunos estudios, hasta los más insignificantes contactos físicos tienen notables efectos. Por ejemplo:

-Los camareros que tocan la mano o el hombro de los clientes al traerles el cambio suelen recibir más propina.

-Se hizo un experimento en una biblioteca: le pidieron a la bibliotecaria que tocara sutilmente a 20 alumnos cuando les entregara un libro (remarco: contacto sutil, de menos de 1 segundo y la persona no debe percatarse del toque), tenía que ser amable con todos pero no sonreir a ninguno.

Al salir se les preguntaba a los alumnos si la bibliotecaria fue amable, todos dijeron que sí, y si la bibliotecaria les había sonreído: 17 de los 20 alumnos dijeron que sí, aunque no lo había hecho.

Hicieron también el experimento a la inversa: le pidieron a 20 alumnos que tocaran sutilmente a la bibliotecaria. Después le preguntaron a la bibliotecaria, de tooodos los alumnos que habían ido ese día, de cuáles se acordaba, recordó a los 20 que le habían tocado.

Los toques físicos con las demás personas son anclajes positivos con los demás. Tocar es una forma de hacer que te recuerden ya que implica a nuestra parte más emocional.

 

Entonces..¿debemos ir tocando a la gente?

A ver, tampoco nos lancemos a lo loco, como los políticos, que en época de elecciones se dan baños de masas y se ponen a besar niños, a abrazar y saludar a diestro y siniestro para “contactar con el pueblo”, como si no hubiera un mañana…

Hemos de ser prudentes y tener en cuanta que el contacto físico es una forma de comunicación íntima de los seres humanos y en ocasiones, tocar a otra persona puede producir rechazo, por ejemplo:

-En caso de invadir su espacio personal (si no hay confianza). Según Allan Pease, tenemos nuestros territorios delimitados, nuestra burbuja personal:

               La zona íntima (de hasta 50 cms de distancia desde nuestro cuerpo hasta la otra persona) donde se acercan los más allegados (familia, amigos íntimos, etc).

               La zona personal (de hasta 125 cms. aprox.), que es la distancia usada en reuniones, en un entorno laboral y social.

               La zona social (de hasta aprox. 2 ó 3 mts.) que es la usada con personas ajenas a nuestro entorno (ej. un carpintero que va a tu casa a instalar una estantería).

-En determinadas culturas está mal visto:

Hay culturas donde a las mujeres no se les puede saludar o no se las puede tocar. Por ejemplo: La costumbre en Birmania es juntar las palmas de las manos en señal de respeto, no están bien vistas las muestras de afecto (besos y abrazos) en público ni siquiera entre personas casadas.

Por lo tanto, aunque tocar es una forma de hacer que te recuerden, para que ese recuerdo no sea negativo, debemos tener en cuenta el contexto, la confianza, el hecho cultural, la efusividad, fijarnos si a la persona le molesta que le toquen ¿cómo?…por su lenguaje corporal…

¿Qué ocurre cuando tenemos que hablar en público?

Lo primero que ocurre es que no estamos preparados, y no lo solemos estar por dos razones:

-porque no es una materia que nos enseñen en la escuela.

-porque muchas veces pensamos que las situaciones para hablar en público sólo se refieren a  conferenciantes, profesores o actores, ya que esta circunstancia forma parte de su trabajo, que eso a nosotros ni nos va ni nos viene, que no nos afecta directamente. Así que no nos preocupamos por formarnos porque creemos que en nuestro día a día no necesitamos conocer las herramientas necesarias para hablar en público y para controlar los  nervios que suelen aparecer..

Así que cuando tenemos que hablar nos encontramos con que no sabemos qué hacer, qué decir, cómo decirlo y nos entran unos sudores horrorosos. A la mayoría como mínimo le da vergüenza.

Y muchos diréis: “Pues con no hablar en público, y dejar que lo hagan otros, problema resuelto ¿no?”

Pues no, porque no podemos evitar tener que hablar en público muchas veces en nuestra vida.

En la película “El discurso del rey”, vemos que Jorge VI (padre de la actual monarca del Reino Unido), era tartamudo, lo que constituía un gran inconveniente para el ejercicio de sus funciones. Su esposa buscó la ayuda de un experto logopeda y le dijo: “mi esposo tiene que hablar en público y le cuesta mucho, se bloquea, lo pasa muy mal ¿qué le recomendaría?“, el logopeda le contesta:” tal vez debería cambiar de empleo” dice la reina:“¿y si mi esposo fuese el Rey?”

Claro está que éste es un ejemplo extremo, pero realmente todos nos enfrentamos muchas veces en nuestra vida a situaciones en las que debemos hablar en público y no podemos eludirlo: no siempre podemos cambiar de empleo, o incluso para conseguir uno, por ejemplo, no puede ir otra persona en nuestro lugar a una entrevista de trabajo.

Entonces, ¿una entrevista de trabajo se considera también hablar en público?  Sí. Se puede considerar que hablamos en público siempre que:

-expresamos una información al exterior.

-hay otras personas que nos escuchan.

-existe una intencionalidad definida.

 

Así, podemos considerar que hablamos en público en  momentos como:

–Reuniones

–Entrevistas

–Presentaciones de trabajos o proyectos

–Exámenes orales

–Discursos en eventos

–Explicaciones a tus compañeros o jefes o información a clientes

Y en todas estas situaciones ¿qué debemos tener en cuenta? Es primordial no sólo hablar sino hacer que los demás entiendan el mensaje (comunicar). La finalidad es “llegar al otro”, que les impacte o que aprendan. En definitiva, se trata de que las personas que están escuchando entiendan al máximo la información y que cause en ellos una reacción determinada.

Para ello hay que poner en marcha estrategias para comunicar eficazmente nuestro mensaje:

– captar la atención del interlocutor:

– gestionar los contenidos, la voz, el movimiento y la imagen, adaptándonos a cada contexto.

– manejar la ansiedad personal que supone esta exposición pública.

Si te interesa este tema y quieres aprender a hablar en público de manera eficaz, tienes a tu disposición el Curso Habla y Comunica.